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lunes, 16 de julio de 2018

:los ojos de Georges

En Pensar/Clasificar, de Georges Perec, en el capítulo "Consideraciones sobre las gafas", leo:
"Hay varias cosas que sin duda no haré. Es muy improbable que un día vaya a la Luna, que viaje en submarino o que aprenda chino, saxófono o ergódica, aunque tenga muchas ganas. Tampoco es muy probable que un día me vuelva oficial en actividad, estibador en Valparaíso, apoderado de un gran banco, cajero, explotador agrícola o presidente de la república.
En cambio, es casi seguro que un día, como al parecer lo hace un tercio de los franceses, llevaré gafas. Mi músculo ciliar, que gobierna las modificaciones de curvatura del cristalino, perderá poco a poco su elasticidad y mis ojos ya no serán capaces de acomodarse. Dicen que eso ocurre en todos los adultos a partir de los 45 años, y yo tengo 44 y medio...".
Me produce una profundísima tristeza saber que, poco después de escribir esto, se le diagnosticó un cáncer terminal inoperable y murió en apenas un mes, con 45 años, solo cuatro días antes de cumplir los 46, sin llegar a usar nunca gafas.

martes, 2 de marzo de 2010

:oído en


Oído en un bar:
-El órgano sexual más grande es el cerebro.
-Eso es que no me has visto la polla.

Oído en la cola de una carnicería:
-Cada uno de mis hijos es una bendición, pero todos juntos son una maldición.

Oído en una cola esperando taxi:
-¡Mira que eres gilipollas!
-Y aún así me quieres. Eso no te deja en muy buen lugar.

Oído en una cafetería:
-(A un niño) Esta es una moneda mágica, porque en vez de cara (enseñándole la cruz) tiene una cruz, y en vez de cruz (girando la moneda) tiene una cara.

Oído en televisión:
-Conocí a una que estaba muy contenta y se murió.

domingo, 1 de junio de 2008

:citas

Están sentados aquí enfrente. Por su actitud me da que es una de sus primeras citas. Hay cierto intento de cortejo torpe, cierto distanciamiento que no logran romper. Él no para de hablar y hablar, y yo no puedo evitar oírlo. Le dice que es un gran lector, que lo último que se ha leído es El Médico de Noah Gordon. Jajaja. Ella parece aburrida con su monólogo, y él no parece darse cuenta. Me dan ganas de acercarme y decirle: la estás perdiendo, chaval. De pronto se pone a hablar de series de televisión, y le cuenta el final de la cuarta temporada de House. Me tapo los oídos pero oigo algo y ya me está jodiendo, así que me voy al baño. Al volver me cruzo con la chica, que va también al baño. Me dan ganas de aconsejarle que escape ahora que aun está a tiempo. Pero qué sé yo.