martes, 28 de abril de 2009

:T.V or not T.V.

Josías, a la pregunta de si ve televisión, responde prontamente con un orgulloso, lacónico pero expresivo “no”, que es mentira en primera instancia y que nos preguntamos si no lo será también en última. Porque, PRIMERO, Josías ve la televisión de forma esporádica durante las tres comidas principales del día, ve algún acontecimiento deportivo sesgado e incompleto, y mantiene el televisor encendido sin volumen durante horas muertas como el que tiene una estufa eléctrica.
Efectivamente, no ve la televisión las horas suficientes ni con la dedicación suficiente de la media, quizás, y por eso puede describir su relación con el aparato como inexistente sin que ni él ni nadie puedan echarle nada en cara.
Pero, y SEGUNDO, Josías baja de internet y ve en su portátil, cada semana, además de películas, episodios de Little Britain, Prison Break, My Own Worst Enemy, Heroes, The Big Bang Theory, My Name is Earle, Fringe, Californication, True Blood, C.S.I. Las Vegas, Weeds, Family Guy, Lost, Dexter, Life, Brothers and Sisters, Life on Mars, In Treatment, The Office, 30 Rock, E.R., House, Merlin, The Simpsons, Entourage, Worst Week, Flight of The Conchords, Lucky Louie y un largo etc. Ver eso le supone entre dos y tres horas al día, pero lo ve cuando quiere sin regirse por un horario impuesto por terceros, y se salta las interrupciones publicitarias, dos de las principales características de lo que supone la experiencia televisiva para la mayoría de los mortales a día de hoy (2009).
Así que, nos preguntamos: ¿ver series concebidas para la televisión en el portátil es ver televisión? Si te las descargas en un disco duro y las reproduces en el televisor, ¿es eso ver televisión? ¿Ver películas en la televisión es ver cine o ver televisión? ¿Ver teatro en la tele es teatro o televisión? Si me descargo un podcast y me lo paso al I-Pod, ¿eso es radio? ¿Si veo ópera en el cine es ópera o es cine? ¿El teletexto es literatura? Bueno, esto casi seguro que no, pero, ¿es prensa escrita? Vamos, a día de hoy (2009), ¿tiene sentido seguir hablando de medios, de formatos, de plataformas, de géneros, de códigos, de convenciones?