sábado, 18 de febrero de 2012

:rumano malo

Estaba pensando el otro día sobre aquellas cartas en cadena que te llegaban hace años a casa, con una peseta pegada con celo y la súplica de que reenviaras esa misiva a diez personas sino querías que el mal fario se cebase contigo y los tuyos.
Internet, al igual que con la industria musical y las revistas porno, también acabó con eso. Los e-mails no tienen la gracia, el carisma, la presencia de esas cartas analógicas, esas fotocopias de fotocopias de fotocopias que iban perdiendo definición en cada reenvío, en cada instinto supersticioso, en cada "por si acaso". Las copias digitales son siempre idénticas, es decir, ya no hay copias, sólo hay originales.Por otro lado la gratuidad del reenvio digital a tus enlaces de la agenda, hace, en teoría, más sencillo que estas advertencias en cadena se extiendan. Suelen ser fáciles de reconocer: antes de abrirlas, porque el asunto viene precedido de un Rv (la única indicación de que estamos ante una "copia") seguido de alguna exhortación a que no borremos el mensaje sin abrirlo, del estilo "atención importate" o "leelo importante". Como todo el mundo sabe, lo verdaderamente importante no necesita subrayarse, así que, de primeras, uno ya sospecha de que el mensaje contiene o un virus o una gilipollez.
En esa disyuntiva me encontraba hoy esta mañana, pero como el ordenador no era mío, me atreví a abrir el mensaje, esperando tener la fortuna de encontrarme con una gilipollez. Y efectivamente.

Primero la forma: estas leyendas urbanas de chichinabo suelen estar escritas en negrita, en un tipo más grande del usual y con una tipografía sin serifa, como para significar: esto que te mando es una cosa muy seria, pero te lo digo como amigo.
El título: en mayúsculas, para que quede claro. El subtítulo: cargado de signos de admiración, para que dentro de lo razonable, cunda el pánico. El contenido: lamentablemente, la misma mierda blanda racista de toda la vida. Ahora le ha tocado a los "rumanos y kosovares", esa abstracción. Bueno, seguro que nosotros también aparecemos en advertencias escritas en otras lenguas.
Nada dice tanto de un colectivo como lo que temen y lo que les hace gracia, porque al final nos reímos y tememos a lo mismo. Y nada une más que el odio.
Aquí les dejo esta leyenda urbana. Como tal es bastante flojita y muy poco trabajada. Demasiado etérea y poco concreta como para calar hondo en nuestra psique: no hay una narración bien construída, no hay un giro final... falta concreción: va dirigido tanto a parranderos que salen de noche como a estudiantes y niños a la salida del colegio. Y los malvados "rumanos y kosovares" no se sabe muy bien si te roban, te violan o te secuestran, sino las tres cosas, ni en qué orden ni con qué finalidad.

Estoy deseando recibir una versión más perfeccionada y refinada, una versión que deje de lado la paja y vaya más claramente al meollo. Quiero saber qué nos están haciendo esos malvados "rumanos y kosovares".
El mensaje:

U R G E N T E:
¡¡¡ Por favor leedlo, es muy importante !!!
Este mensaje va dirigido a los que salen por la noche o del cine y a los
que salen de la universidad y a la salida de los colegios. Si encuentran a
un niño que llora en la calle, con una dirección en la mano, y le dice que
lo acompañe a esa dirección (aunque sea cerca), llamen o llévenlo a la
policía y no a la dirección indicada... Este es el nuevo método que están
usando rumanos y kosovares para el secuestro, robo y violaciones. Les ruego copiar y pegar y envíalo a los que mas puedas para informar y evitar con ello un gran dolor a las familias.